El Baluarte
Tradición

En defensa de la tradición como método, no como nostalgia

por Dionisio Sánchez

Al conservador se le acusa de vivir mirando hacia atrás, y con frecuencia la acusación es merecida. Existe un conservadurismo que no conserva nada: solo añora. Confunde la tradición con la decoración, y termina defendiendo formas cuyo contenido olvidó hace tiempo.

Contra esa caricatura conviene recuperar el argumento serio, que no es sentimental sino epistemológico. La tradición no merece respeto por ser vieja. Lo merece porque es información.

Una costumbre que ha sobrevivido siglos ha sido sometida a una prueba que ninguna teoría reciente puede igualar: la del tiempo y la de millones de vidas humanas. Puede estar equivocada. Con frecuencia lo está. Pero quien la desecha sin entender por qué existía asume un riesgo que rara vez calcula.